lunes, 23 de mayo de 2011

Con la ayuda del Espíritu Santo

Por el mes de marzo, tuve que ubicar a dos de mis hijos en otro colegio. La búsqueda me llevó a uno ubicado en la calle Francisco Acuña de Figueroa, a metros de la plaza.

En la entrevista, fui atendido muy amablemente por la Directora de Estudios. Mientras me hablaba, notaba que miraba hacia los costados, en donde estaban sentadas las crianzas. Cuando pude, me di vuelta para verlos, y uno estaba prácticamente dormido en el asiento, y el otro tenía carita de “mamá cuando nos vamos”.

Para distraer a la Directora, comencé a hablar animadamente sobre las virtudes de los niños y los beneficios que reportarían a la institución estas nuevas adquisiciones. Hasta que en un momento de la charla alegué en mi favor (ya no tenía nada para decir a favor de los vástagos): que había hecho todo lo posible, que no podía dormir, que esta era la última oportunidad, que lamentablemente no habían recibido una enseñanza de excelencia como yo que estudié en el Pbro. Antonio Saenz.

Y ahí la conversación se puso animada, ya que el Espíritu Santo, otrora, había sido el Arturo Gómez, institución que supo ser rival del Saenz, en eso de captar adolescentes del barrio, y si eran repetidores, mejor. El cambio de nombre no me sorprendió, ya que en Argentina hace rato que nadie es quien dice ser.

Me contó la Directora, que su hermano, José Otero, alias Pepe, fallecido hace más de 20 años, paseó su estampa por los pasillos del Saenz, habiendo hecho aparentemente 4º y 5º año. Fueron profesores del Espíritu Santo don Olgiatti y don Marconi, y que el alma mater de ese colegio seguía siendo Jorge Fernández, que también fue profesor del Saenz, aunque no tuve el gusto.

Con los retoños partí para otros lares, pero al llegar a casa me metí en el blog y no encontré nada acerca de este José Otero.

Así que, señores, si alguien fue compañero, guarda alguna estampa, o tiene un mínimo recuerdo, por favor, avise, así le damos un alegrón a la Directora que fue tan gaucha de darme una oportunidad para mis gurizitos, aunque el destino les deparó otra cosa.

Cuando le rueguen al Espíritu Santo, acuérdense de José Otero. Y si es posible, agreguen en el mangazo a mis retoños.

3 comentarios:

Martín dijo...

Hola, mi nombre es Martín y quisiera tener contacto con Pedro, el hermano de Miguel Ángel Mansilla. O de algún familiar de Miguel. Mi mail es mateofederal@hotmail.com

Fui alumno del Guido Spano muchos años después, pero aún circulaba el rumor de su desaparición.

Gracias.

vascogaucho dijo...

Hola Martín: no tengo relación con la familia Mansilla, pero algún compañero de él puede que sí. Les comento igualmente a todos, que en el museo al aire libre que hay en la costanera norte, hay una placa con el nombre de Miguel Mansilla.

Martín dijo...

Gracias Vasco Gaucho. Ya recibí un mail en respuesta. Un abrazo.