Cuenta la leyenda, que en el siglo IV, nació San Nicolás de Bari, en un pueblito llamado Patara, en Turquía. De niño fue muy generoso y piadoso, por lo que su adinerada familia decidió educarlo en la fe. Al morir sus padres, regaló toda la fortuna que había heredado, a los más pobres del pueblo. Ya sacerdote y con la popularidad que gozaba por su entrega a los más débiles, fue elegido Obispo de Myria. Se dice que para las navidades, repartía juguetes y golosinas a los niños, como una forma de recordar el nacimiento de Jesús.
Entre sus nobles gestos, se recuerda el caso del padre que no podía casar a sus tres hijas porque no tenía dinero para la dote. Sigilosamente, el santo fue arrojando monedas de oro por la chimenea de la casa donde vivían, las que fueron cayendo en las medias que las jóvenes habían colgado para secarse. Con el dinero que reunieron, finalmente las doncellas pudieron casarse. Al fallecer, los restos de Nicolás fueron trasladados a Bari, Italia, ante el temor a la horda musulmana que no tenía piedad con los cristianos, estuvieran vivos o muertos. He aquí el origen de Papa Noel.
Recibí la invitación del Profesor Juan Ciurleo, quien el domingo por la noche, presentó una serie de obras en la Iglesia San Nicolás de Bari de la Avenida Santa Fe. Mimetizado entre el público, pude apreciar el despliegue que el insigne docente hacía en la dirección del coro y la pequeña orquesta. Se lució una solista que a pesar de no utilizar el micrófono, invadió con su exquisita voz los rincones del templo. Voces, cuerdas y flautas, movían su instrumento al son de los brazos, manos y cuerpo del director, y terminaban en el momento justo que la muñeca de Ciurleo hacia un quiebre, indicador claro de que la obra había llegado a su término.
Afuera de la Iglesia comenzaban los estallidos de colores de los fuegos artificiales, y por dentro, eran todos vítores y aplausos por la magistral interpretación de músicos y cantantes, guiados por la experimentada batuta de Ciurleo. Como el regalo de las monedas en las medias, de una manera furtiva, Papá Noel había pasado por Bari.
1 comentario:
Hola Pepe yo te voy a poner un comentario para que no te sientas tan solo, pero estos posteos los leemos tres personas, y lo de Carlitos es cariñoso.
Un abrazo
despues te llamo
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