(Nos escribe el prof. Ricardo Lange).
Yo también les deseo lo mejor, ya que hay mucho que hacer y seguir mirando para adelante.
A propósito en uno de los libros de ingles con los cuales los martirizaba estaba la historia del mes January, que en realidad en casi todos los idiomas conocidos (por mi al menos) tiene el mismo origen excepto como siempre en español (al reves de la tendencia mundial): janeiro, janvier, jenaio, january ...
La razón radica en relación con Janus, un Dios que tenía dos cabezas: una miraba adelante y otra hacia atrás. Por eso este me representa un mirar hacia lo que pasó y hacia donde vamos.
El libro titulado "American English" era de Robert Dixson y yo tenia mucho gusto en compartirlo con Uds.
And that's the way it. And by the way I'm leaving for the US on Dec 31st in order to share my vision of Janus right from the sky.
Happy New Year again and the best to you, your families, and your dreams
Prof. Lange
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1 comentario:
Me acuerdo perfectamente del libro de Dixson que empleaba el profesor Ricardo Lange en sus clases y también de la referencia al dios Janus, con su mirada bifronte, hacia el pasado y hacia el futuro.
Al respecto, me viene a la memoria que hay quienes reducen la noción de "tiempo" al momento presente, porque el pasado ya sucedió y el futuro aún no existe. Pero, por suerte, hay otra forma de concebir el tiempo. Lo que sigue es una profunda y sencilla reflexión que me llegó vía email en estos días, acerca del verdadero significado del tiempo y que quisiera compartir con Uds.:
Así como sucede con todas las cosas que son parte de lo cotidiano, raramente nos detenemos a pensar en el tiempo. Pero si lo hacemos, podemos descubrir que es una realidad sorprendente, podemos decir que hay tiempos de amaneceres, de comienzo y de nacimiento; y otros de despedida, de final y de muerte. Hay tiempos en los que nada parece suceder, donde la vida apenas transcurre; y hay otros en los que se agolpan las situaciones fuertes de la existencia. Hay tiempos acompañados y compartidos; otros vacíos y abandonados. Hay tiempos de gracia y de promesas; hay otros de amenaza y frustración. Hay horas, días y años que parecen más largos e intensos que otros. En fin, nos preguntamos: ¿Para qué es el tiempo?. Cada día es un «volver a comenzar» y cada noche es un «volver a concluir», el tiempo tiene una importancia fundamental. Dentro de su dimensión ha sido creado el mundo y en su interior se desarrolla la historia de la salvación. Todo año, todo tiempo y todo momento ha sido abrazado por la encarnación y la resurrección de Cristo. En Él, el tiempo llega a ser una dimensión de Dios.
Un abrazo a todos y mis mejores deseos para 2010.
Raúl A. Colombres
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