Ni siquiera en èse tercer año de 1973 me enterè de su militancia social y lo que màs lamento es que nunca supe de la profundidad de sus pensamientos. Pero lo respetaba, al igual que a Carlos Alvarez, me parecìan buenos tipos.
Años despuès me enterè de su secuestro y desapariciòn y la de otros chicos del Saenz y creanme que no me sorprendiò, porque en èse colegio te enseñaban a ser una buena persona y nos hacìan masticar la oraciòn de San Francisco, un puñal que te llegaba al alma y te revelaba el corazòn.
Pienso que los milicos sabìan bien lo que hacìan: se llevaban a los mejores, a los lìderes, a los que pensaban distinto y actuaban en consecuencia, a los que querìan un paìs mas justo y desde su militancia actuaban, no discurseaban.
Seguramente Miguel desde el cielo me debe haber perdonado mis boludeces, como Carlos Alvarez tambièn y tantos profes a los que mi rebeldìa les llenaba los sacos testiculares, pero aprovechè la reuniòn del sàbado para saber ¿por què a Miguel?. Y sus amigos, con el recuerdo que tienen de su bonomìa y compromiso con los demàs, me lo hicieron entender enseguida.
Por eso Miguel me hubiera encantado ser tu amigo o tu conducido, pero quedate tranqui: tus amigos, tu familia y el Saenz saben que estàs vivo, porque no te vamos a olvidar jamàs y siempre te vamos a llevar con nosotros.
Mis respetos y admiraciòn para los otros chicos desaparecidos del Cole que son, fueron y seràn una guìa para todos nosotros.
Javier Rios
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1 comentario:
Javier: que bueno saber que como vos hay muchos que pueden hacer hacer una crítica restrospectiva sobre los que pasó en nuestro país y con nuestros amigos y compañeros y mas tarde que nunca poder expresarlo. Mis respetos y cuando quieras podemos hablar sobre miguel y muchas cosas que viví con el antes de su secuestro. un abrazo, Diego De Menech 9º promoción
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