lunes, 4 de mayo de 2009

Recuperar los valores

por Eduardo Esarte (9na Promoción – 1973)

Desde el inicio, la humanidad evoluciona en forma permanente, pero no se trata de un proceso lineal, si no que lo hace a través de grandes saltos evolutivos.
Se trata de grandes revoluciones, o de “Olas”, como bien describe Alvin Toffler, en su ya célebre “La tercera ola”.

El autor considera como la primera Ola de la humanidad a la Revolución Agraria, y como segunda, a la Revolución Industrial.

Siguiendo el razonamiento de Toffler, nos encontramos inmersos en la Tercera gran Ola de la evolución de la humanidad: La Era de la Información, o como más me gusta llamarla a mi, la Revolución del Conocimiento.

Esta Revolución del Conocimiento, a diferencia de las anteriores, se centra en el ser humano, y su capacidad de comunicarse con los demás, y de transformarse a si mismo.

Si la Revolución Industrial fue la expresión del músculo y de la maquinaria, ésta lo es de la mente. Esta revolución pone en juego las más intimas convicciones del ser humano, sus creencias y sus valores.

Todo está en juego, todo está en duda, todo se replantea.

El desmoronamiento de lo que hasta hace poco constituían valores fundamentales, la caída de los grandes relatos de la modernidad, y la ausencia de grandes corrientes de pensamiento, que aglutinen masivamente el sentimiento y las voluntades de las personas, hace que cada vez nos encontremos más solos, porque abandonamos indefectiblemente aquellas cosas que nos daban refugio, contención y sentido de pertenencia.

Nos pasa a todos, y la prueba más contundente de ello, es la variedad de recursos que ha aportado la tecnología para tratar de suplir estas falencias.

Las herramientas colaborativas y de comunicación, las redes sociales, como Facebook, MySpace, Linked-in y muchas otras similares, buscan recuperar los valores perdidos, y tratan de recuperar aquellas cosas que un día nos emocionaron, nos hicieron reflexionar.

Por eso celebro esta idea de tratar de recuperar los recuerdos, que a medida que pasan los años, cada vez son mas vagos, que alguna vez formaron parte de nuestras vidas en común.

No sé si coincidirán conmigo, pero nos tocó una época complicada para ser adolescentes, las décadas de los 60’s y los 70’s, y la atravesamos, no con poco esfuerzo, y en algunos casos con costos muy altos que pagar.

Fue una época signada por las utopías y por el cuestionamiento, de una sociedad que no ofrecía libertades expresivas, pero también por el compromiso de un cambio, que presumíamos posible.

Recuperar aquellos valores y creencias de nuestra adolescencia a través de la reconstrucción de la memoria colectiva, quizás sea la clave para que podamos reflexionar a cerca de los aciertos y errores que cometimos.

Quizás en ese proceso, algunos encuentren la contención que necesitan.


Hoy sumamos a este blog, a los compañeros de la 9na Promoción, que tienen muchas cosas para aportar, y muchos recuerdos para reflotar. Los invito a sumarse a este sitio de encuentro.

No hay comentarios: